El primer punto en el que queremos hacer hincapié es que no se debe adquirir una guitarra de mala calidad por el simple hecho de que quien vaya a usarla sea un principiante y no sepa aún tocarla.  Considero que éste es un error muy extendido.

Se entiende que como el aprendiz de guitarrista comenzará un duro camino, quizás pierda su entusiasmo y con él la fuerza de voluntad y acabe cansándose tras el primer esfuerzo. Como desconoce si va a continuar su aprendizaje y formación en guitarra, suele decantarse por una guitarra de “gama baja”, la más barata de ser posible. Nuestro primer consejo es que no debemos escatimar en cuanto a la calidad del instrumento se refiere, aunque si podamos afinar en el precio y no comenzar por una guitarra de concierto obra de un renombrado “luthier”, pero si por una buena guitarra de estudio.

El porqué de esta apreciación es que, si ya es difícil adaptarse a un instrumento como la guitarra, en el que nos falta fuerza y elasticidad en los dedos, las notas nos suenan mal porque no pisamos correctamente, etc. le sumamos que el instrumento en sí mismo (por su baja calidad) tenga un sonido apagado, que no se mantengan las notas, que los traste tengan una mala terminación y molesten a la mano al deslizarse por el mástil, que aun pisando correctamente un traste suene mal porque la guitarra no está calibrada correctamente (quintada), que la separación entre las cuerdas y el mástil sea excesiva dificultando la ejecución y un largo número de etcéteras, entonces, lo que debería ser una apasionante aventura de descubrimiento se convierte en un camino duro y desagradable, en el que pocos se atreverán a llegar a la meta final.

Nuestro consejo es que intentemos que el camino del aprendizaje sea lo más agradable posible y para ello lo mejor es contar con un instrumento que sea nuestro aliado, dócil, agradable al oído, que se deje tocar y que logre transformar los tiempos duros del estudio en buenos momentos.

Ahora detallamos aspectos específicos a tener en cuenta a la hora de elegir una guitarra para comenzar

1º. SONIDO: Lo mejor es probar varias guitarras, que en la tienda te las den afinadas, siéntate tranquilo y toca las cuerdas una a una al aire, trata de quedarte con el sonido, su tono, el brillo, la duración del sonido, el volumen, en definitiva, observa si te “suena” bien al oído o no y cual es aquella de la cual te ha gustado más el sonido. Prueba guitarras de distintas marcas y precios, incluso puedes pedir a algún empleado que interprete una misma pieza en aquellas que más te han gustado y así, aunque no sepas tocar, podrás valorar y comparar mejor entre una guitarra y otras.

2º.TRASTES: Comprueba uno a uno los trastes, para esto no has de saber tocar la guitarra, basta con presionar fuerte con un dedo de tu mano izquierda (si eres diestro) uno a uno cada traste de la guitarra hasta llegar al Nº 12 y cuerda a cuerda.  Empiezas por la cuerda más gruesa, la de arriba y presionas en el traste uno (el espacio que existe entre la cejuela que guía las cuerdas y la primer barra metálica o traste del diapasón, una vez pisado manteniendo la presión y sin soltar utiliza tu pulgar de la mano derecha para pulsar la cuerda.  Escucha el sonido, si suena agradable al oído o no tanto, si se oye alguna vibración (como de un sonido “sucio” o distorsionado) o no.  Si se escucha agradable y no notas ninguna vibración significa que ese traste o esa nota está bien. Ese sonido de vibración o distorsionado es lo que generalmente se denomina “trasteo”.

Se trata de hacer esta comprobación con todos los trastes y con todas las cuerdas, piensa que es como si al comprar un piano fueras probando las teclas una a una para verificar que todas están bien y que todas suenan, nadie compraría un piano en el que alguna tecla no sonara, no? Si detectas que alguna de las notas que has comprobado no suena bien, ya puedes descartar esa guitarra y pedirle otra al dependiente, ya que una guitarra bien construida, independientemente del precio y la calidad de los materiales utilizados, debe sonar correctamente todas las notas que pulses traste a traste.

 3º. Acabado de los trastes: Debemos asegurarnos que al pasar un dedo rozando la parte inferior del mástil, no te vas enganchando o arañando cada vez que pasa por un traste metálico, si esto sucede es que no se han limado y pulido bien los extremos y sobresalen demasiado y esto es un inconveniente a la hora de tocar la guitarra.  De nuevo, pide otra guitarra al dependiente y descarta esta.

4º. Distancia entre las cuerdas y el mástil:   La distancia que separa las cuerdas del mástil es importante y debemos tenerla en cuenta a la hora de elegir una guitarra, ya que de esta distancia dependerá que la interpretación sea más cómoda o no.  Suele conocerse a a esta distancia como “acción”, es decir, una guitarra que tiene una “acción baja” es aquella en la que las cuerdas están cerca del diapasón siendo más cómodo tocar en ellas que en las que tienen una “acción alta”.  Resumiendo, es más cómodo para el principiante tocar una guitarra de “acción baja” pero se debe tener cuidado, porque si es demasiado baja puede producirse el “trasteo” que mencionábamos antes.

La distancia recomendada para una guitarra clásica de concierto es de 4 mm en la 6º cuerda (la más gorda) y de 3 mm para la 1º, medidos siempre en el traste 12 y con la guitarra afinada correctamente.

 Con el tiempo y la práctica podréis decidir qué tipo de “acción” os va mejor u os gusta más ya que una acción más alta se consigue sonidos más intensos.

5º. Clavijeros: aunque no podamos apreciar demasiado la construcción interna del clavijero, su aspecto externo y terminaciones nos darán una idea de la calidad, pensemos que esta parte de la guitarra, junto con el puente, soportan toda la tensión de las cuerdas (que no es poca) y muchas veces al poco tiempo de uso comienzan a fallar, saltando hacia atrás al intentar afinar las cuerdas haciendo imposible la correcta afinación.

Existe también distintos tipos de clavijeros, algunos permiten una mayor precisión a la hora de afinar y otros un poco menos, pero lo fundamental en el tema que nos ocupa es que su calidad les permita soportar un uso normal de la guitarra sin darnos problemas.

6º. Mástil-Diapasón: Una comprobación que debería hacerse siempre consiste en tomar la guitarra por el cuerpo y alinearla a la altura de nuestros ojos mirando desde el puente en dirección al clavijero.  En esta posición observamos con cuidado la línea que describe el diapasón, este debe presentar una ligera inclinación hacia arriba, pero no debe estar curvado, en general si presenta una curvatura hacia arriba significa que esa guitarra lleva mucho tiempo en la tienda y el mástil esta sufriendo el paso del tiempo con las cuerdas tensas y sin uso.  Sin dudarlo, déjala de lado y que te traigan otra.

Consejos a la hora de comprar una guitarra. Escuela de música La Sala

Hace relativamente poco tiempo han empezado a fabricarse guitarras clásicas con una pequeña pero importante variante en lo que al Mástil-Diapasón se refiere, y es que han comenzado a incorporar de forma interna algo que las guitarras eléctricas y acústicas traen incorporado desde hace mucho tiempo y es una  varilla roscada que permite ajustar o aflojar la tensión a lo largo del mismo, permitiendo aumentar o disminuir la distancia entre el diapasón y las cuerdas.  Esto resulta muy útil, ya que hasta las mejores guitarras con el paso del tiempo van cediendo por la tensión acumulada durante años y comienzan a aumentar esta distancia, con este sencillo dispositivo es posible corregir este problema.

7º. Uniones: Es importante fijarnos en las uniones de las distintas partes de la guitarra, ya que son otra de las pistas que nos permitirán encontrar una guitarra de calidad aceptable.  Al decir uniones, nos referimos a la unión de la zona del clavijero con el mástil, a la unión del mástil con el cuerpo de la guitarra, al puente unido sobre la tapa, a la roseta que adorna la boca, etc.  Si veis que presentan algún defecto, irregularidad en la unión, poros, mal encolados, restos de cola o pegamento, etc. que te muestren otra. 

8º. Maderas: Es recomendable preguntar que maderas se utilizaron para construir las partes fundamentales de la guitarra, ya que el precio variará mucho si se han utilizado maderas exóticas o las más comunes o estándares.  Pero no penséis que el simple hecho de utilizar maderas exóticas hace que una guitarra se mejor.  Fundamentalmente, tenemos que procurar que el tipo de madera con que se construyó el mástil, el diapasón y el puente sean resistentes, del tipo del ébano o el cedro.

9º. El precio: Este es un aspecto muy personal que varía según muchos factores, como el poder adquisitivo, las preferencias de adquirir artículos nuevos o de segunda mano, predilección por una marca o fabricante, influencias publicitarias, consejos, etc.

Lo que os recomendamos, sea cual sea el caso, es que no os dejéis deslumbrar por una prestigiosa marca o una guitarra firmada por un  renombrado luthier y tengáis en cuenta todos los aspectos y consejos anteriores.

También es recomendable que para haceros una primera idea, vayáis a una tienda grande, en el sentido de que tendrán a su disposición distintos tipos y variedades de guitarras para que probéis.